El traslado de datos de un EHR a otro suele reducirse a estos pasos básicos: planificar, extraer, limpiar, mapear, transformar, ejecutar y validar. En la práctica, eso significa extraer datos, realizar la conversión de datos médicos, mapearlos al nuevo esquema y conjunto de códigos, limpiar los registros médicos, trasladarlos y validar los resultados. Todos los datos se gestionan en un formato estandarizado, como HL7 o FHIR. Si se hace correctamente, todo el proceso se percibe más como un traspaso controlado que no interrumpe los flujos de atención.